El elevador de Santa Justa de Lisboa

La orografía de Lisboa convierte a esta ciudad en la peor pesadilla de cualquier urbanista. Lo escarpado y abrupto de su terreno ha sido uno de los principales inconvenientes para trazar una red vial eficiente e interconectar los diferentes distritos del centro antiguo.

A este factor, precisamente, debemos la construcción de ascensores, funiculares y tranvías que actualmente hacen de enlace entre las zonas altas y las llanas y que  son empleados por lugareños y turistas para desplazarse por la ciudad.

El único elevador vertical superviviente de toda la red de transportes de Lisboa, y sin duda el más hermoso, es el de Santa Justa. Una estructura metálica a medio camino entre un campanario gótico y la torre Eiffel.

Este emblemático medio de transporte lisboeta consta de un ascensor monumental y de uso público que conecta la parte baja del centro histórico de la ciudad (Baixa) con el barrio de Chiado, ubicado en la cima de una de las colinas sobre las que se asienta la capital portuguesa.

Esta maravilla de la ingeniería del hierro, de estilo modernista con marcada influencia neogótica fue abierta al público en 1902. Raoul Mesnier du Ponsard, ingeniero franco-portugués y discípulo del mismísimo Gustave Eiffel, sería el que diseñara el ascensor.

En 1899 Mesnier fundaría la Empresa do Elevador do Carmo, concesionaria encargada de la construcción y explotación del elevador. La edificación del Santa Justa duraría poco más de dos años. En 1901, el rey Carlos y otros miembros de la Casa Real portuguesa asistían a la inauguración del puente superior. Sin embargo, no sería hasta 1902 cuando se instalaría la cabina y el mecanismo de ascensión a vapor. En 1907, la Lisbon Electric Tramway Ltd. sustituiría el sistema original de elevación para convertirlo en un mecanismo totalmente eléctrico.

Actualmente, Santa Justa forma parte de la red de transporte público de la ciudad y es operado por Carris.

El Elevador es una estructura vertical de hierro forjado ubicada en la Rua de Santa Justa. Se trata de una torre de metal con una plataforma de observación, una pasarela y una base con cuatro columnas. La altura total de la construcción es de 45 metros o aproximadamente siete plantas. Dispone de dos cabinas independientes que pueden transportar 29 personas cada una.

En la cima de la torre hay un quiosco y un mirador con vistas panorámicas de Lisboa.

El estilo de la decoración del ascensor es neogótico, la mayor parte de su ornamentación está hecha con hierro, un material muy novedoso para su época.

El ascensor de Santa Justa es uno de los hitos de ingeniería portugueses de principios de siglo XX, cuando las estructuras metálicas y los ascensores eran vistos como invenciones milagrosas, fruto del progreso de la ciencia.

Vistas de Lisboa desde el elevador de Santa Justa

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xixerone
Fundador de xixerone.com. Amante de los viajes y los gatos.