Nos encontramos en Svalbard, un pequeño archipiélago situado en el norte de Noruega y que destaca por encontrarse a medio camino entre Europa y el Polo Norte. De las pequeñas ciudades que podemos encontrar en el lugar, la más grande de todas ellas es Longyearbyen, y es muy utilizada por numerosos turistas que viajan al norte del planeta con el fin de explorarlo, gracias a lo cual es conocido como la puerta de entrada al Ártico.

Longyearbyen, de camino al Ártico

En la actualidad, se trata de una ciudad en la que apenas viven unas 2.000 personas, y data de principios del siglo XX. La razón de construir esta ciudad fue el comienzo de la explotación de las minas de carbón locales, que son conocidas por tratarse de las más antiguas de todo el archipiélago.

En la actualidad la minería sigue siendo el trabajo por excelencia en el lugar. No obstante, la creciente demanda de nuevos turistas que llaman a la puerta está creando un interesante cambio en el lugar.

Para poder llegar lo más factible es entrar a través del aeropuerto local conocido como el aeropuerto de Svalbard, al cual viajan los vuelos desde las ciudades más representativas de toda Noruega.

Sin embargo, en verano existe la posibilidad de llegar en barco hasta Longyearbyen desde Troms ya que desaparecen las placas de hielo del océano.

Y para movernos por esta ciudad se recomienda ir andando o alquilando una bicicleta.

Tendremos un montón de lugares que visitar como el Museo de Dirigibles Spitsbergen o la Galería Svalbard, el Museo Svalbard o incluso la iglesia, de forma que podremos conocer mucho mejor el pasado de este increíble y sorprendente lugar.

About the Author

Estudié Arquitectura Técnica en la UCAM e Ingeniería Industrial en la UNED. Me gusta viajar y he vivido en distintos países. En la actualidad combino mis negocios con mi pasión por la música y la escritura para conseguir vivir plenamente.

Leave a Reply