Collbató desde Montserrat

Turismo rural – 5 mitos desmitificados

Collbató desde Montserrat

Acabo de volver de un viaje a Sigüenza, provincia de Guadalajara, invitado por el buscador de casas rurales toprural.com. Este viaje a la «España profunda» lo realicé junto a otros cuatro bloggers de viaje.

Uno de los objetivos del blogtrip era el de dar a conocer los viajes rurales como una alternativa al ya desgastado modelo de sol y playa y como un tipo de turismo que ofrece a quienes lo practican infinidad de posibilidades.

Como urbanita extremo que soy, en un principio me sentía reticente a probar el turismo rural; afortunadamente, este viaje me ayudó a perder el miedo y a desmitificar un poco todo el tema que envuelve a este tipo de turismo.

Algunos de los tópicos que este viaje me ayudó a erradicar son:

En los pueblos no hay nada que ver

Este argumento es uno de los más usados por los urbanitas. Acostumbrados al ritmo frenético de Nueva York o Londres, puede parecer que el campo no ofrece nada al viajero. A lo largo y ancho de la geografía española existen pueblos con mucho encanto, historia y cultura. Esto sin contar la infinidad de posibilidades que ofrecen los parajes naturales alrededor de estos pueblos. Parques Naturales, Reservas de la Biosfera, actividades pecuarias, observación de aves, labores conservacionistas, deportes de aventura y un largo etcétera.

El turismo rural es inaccesible

Probablemente este es el mito menos falso de todos. Es verdad que uno de los reclamos del turismo rural es alejarse de la civilización y aislarse en el silencio del campo. Esto implica, que, por lo general, los establecimientos rurales sean difíciles de acceder mediante transporte público y que casi siempre sea necesario un vehículo para llegar al alojamiento.

Sin embargo, dicho esto, es verdad también que actualmente existe turismo rural en pueblos cercanos a las ciudades e incluso en ciudades pequeñas conectadas con las principales capitales mediante trenes y buses.

El turismo rural es caro

En este tipo de turismo, como en cualquier otro, los precios dependerán de muchísimos factores como la ubicación, la calidad del servicio del alojamiento, la temporada, etcétera. Aunque también hay que tener en cuenta que los precios en los pueblos suelen ser muchísimo más bajos que en las ciudades y que por lo general la relación calidad-precio es más alta en una casa rural que en un hotel del mismo precio en Madrid o Barcelona.

El turismo rural consiste en reunir un grupo de amigos y alquilar una casa

Sí, pero no sólo eso. Existen tantos tipos de alojamientos rurales como tipo de viajeros; de hecho, la mayoría de los alojamientos rurales funcionan exactamente igual que un hotel, pero con un trato más personalizado y familiar.

Los alojamientos rurales son más cutres que los hoteles

Al igual que pasa con los hoteles, apartamentos y albergues, las casas rurales tienen distintas categorías y la calidad varía entre un establecimiento y otro. Los alojamientos de tipo rural pueden ser desde sencillas casas de pueblo hasta verdaderos palacios con todo tipo de instalaciones como piscina o spa.

Desmentidos estos cinco mitos, espero que todas las criaturas urbanas que me leen se animen a disfrutar del turismo rural.

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xixerone
Fundador de xixerone.com. Amante de los viajes y los gatos.