Atardecer en Ko Tupac, Krabi
Atardecer en Ko Tupac, Krabi

thailandia

El año pasado estuvo lleno de viajes, pero sin duda el broche de oro lo puso mi viaje de tres semanas por Tailandia, un país en el que ya había estado pero que visité con ojos nuevos y que me sigue pareciendo infinito.

Un viaje a un país tan diverso como Tailandia suele dar muchos momentos estelares. Por ese motivo me costó mucho poder elegir sólo diez.

En noviembre, reservé a través de Momondo mis billetes a Bangkok, pero no fue hasta un par de días antes de la salida del vuelo cuando empecé a tener una idea más clara de lo que iba a hacer durante estas vacaciones que llegaron casi por sorpresa.

Aunque viajé con suficiente espacio de maniobra para improvisar un poco, sabía los lugares que quería visitar. Empezaría en Bangkok, después subiría a Ayutthaya, desde donde volaría al sur a Krabi para visitar las islas del Mar de Andamán y posteriormente volver a dirigirme al norte hacia Chiang Mai. Desde Chiang Mai emprendería el viaje de vuelta a Bangkok, parando antes en Sukhothai.

Al final fueron 19 días de periplo siamés, durante los cuales visité templos, mercados y ruinas, comí infinidad de platos de comida callejera local y me desplacé en bici, moto, taxi, tuk-tuk, metro, skytrain, avión, barco y autocar. Además del frenetismo urbano, también tuve tiempo de bañarme en playas paradisíacas y hacer algo de trekking por la selva. En fin, he tenido uno de los viajes más completos de mi currículum viajero.

Estos han sido algunos de los mejores momentos de mi viaje a Tailandia.

Cuando vi Bangkok brillar desde un ‘sky bar’

La zona moderna de Bangkok se extiende al este del casco histórico y está sembrada de centros comerciales del tamaño de ciudades además de autopistas y vías de tren que forman verdaderas pistas de scalextric y envuelven las modernas torres de acero y cristal que como cipreses se elevan al cielo.

Muchos de los rascacielos que en los últimos años han ido apareciendo en las zonas de Siam, Silom y Lumphini acogen impresionantes hoteles de grandes cadenas asiáticas e internacionales, y la mayoría ha habilitado sus cimas como restaurantes y bares de estilo übercool, denominados sky bars, en los que degustar un martini mientras se disfruta de espectaculares vistas de la ciudad.

Haciendo cóctels en el Sky Bar del  So Bangkok
Haciendo cóctels en el Sky Bar del So Bangkok

Aunque hay muchas opciones de sky bars en Bangkok, yo me decanté por el Park Society del hotel So Bangkok, ubicado muy cerca de Lumphini Park, en una de las zonas más exclusivas de la ciudad.

Las vistas desde el Park Society Sky Bar son impresionantes. Desde las mesas de sus dos terrazas panorámicas pueden divisarse el Parque Lumpini en su totalidad, así como la zona financiera al norte del parque y los rascacielos de Siam iluminando la noche.

Vistas de Bangkok desde So Bangkok Hotel
Vistas de Bangkok desde So Bangkok Hotel

Cuando visité los ‘Angkor Wats’ de Tailandia

Sin lugar a dudas, uno de los aspectos más destacados de Tailandia tiene que ver con la espiritualidad y la omnipresencia de la vida religiosa en el día a día de los tailandeses. Si bien me considero una persona agnóstica, debo reconocer que las creencias budistas me resultan fascinantes.

Aunque el país entero está repleto de templos impresionantes, algunos de los más evocadores son poco más que ruinas en las que apenas se distinguen algunas formas de la función que solían tener antaño.

Ayutthaya - Wat Phra Sri Sanphet
Ayutthaya – Wat Phra Sri Sanphet

De entre todas las ruinas de templos en Tailandia, quizá las más accesibles sean las de Ayutthaya, antigua capital del reino más importante del país, ubicada a unos 70 kilómetros de Bangkok. Se trata de una ciudad rodeada por canales que antiguamente fue la sede del poder político, económico y religioso del reino y que quedó reducida a poco más que escombros tras las invasiones birmanas del siglo XVIII.

De entre la gran cantidad de templos en ruinas que pueden encontrarse en Ayutthaya destacan el Wat Phra Si Sanphet, en su día el mayor templo de la ciudad y el Wat Mahathat, cuyo principal atractivo es la cabeza rodeada de raíces de una estatua de Buda decapitada por los invasores birmanos.

Cabeza de Buda de Ayutthaya
Cabeza de Buda de Ayutthaya

Cuando deliré con el atardecer en Ko Tupac

Llegué a Ao Nang a mediodía, después de haber pasado dos días en Krabi Town explorando la parte interior de la famosa provincia de Krabi.

Mi objetivo era hacer un recorrido por las islas del Mar de Andamán y estrenar mi recién comprada GoPro, pero al parecer muy pocos tours salen del muelle después de las 12.

Mi única opción era hacer el tour llamado «7 islands sunset tour», que como su nombre indicaba, me llevaría por siete islas para acabar viendo el atardecer en Ko Tupac. Entre todas las excursiones, el 7 islands era de los caros, 1200 bahts (27 euros), pero incluía una cena con barbacoa en la playa, así que acabé aceptando.

El tour acabó siendo un éxito, además de pasear por algunas de las islas más bonitas de Krabi y conocer otros interesantes viajeros, el atardecer desde la isla Tupac es de esos que no se olvidan.

Atardecer en Ko Tupac, Krabi
Atardecer en Ko Tupac, Krabi

Cuando subí al templo de la Cueva del Tigre

El Wat Tham Sua o Templo de la Cueva del Tigre es uno de los lugares más sagrados de la provincia de Krabi y se halla en una zona montañosa a unos 8 kilómetros al nordeste del pueblo.

Se trata de un complejo de edificios entre los cuales hay un templo que, literalmente, se encuentra en una cueva.

Su parte baja es el hogar de una colonia de monos macacos que entre otras monadas, suelen robarle comida a los turistas.

 

Monos en el templo de la Cueva del Tigre
Monos en el templo de la Cueva del Tigre

Sin embargo, el atractivo principal del complejo está en la cima de una montaña a 300 metros de altura, a él se accede mediante una escalera que consta de 1237 escalones.

Sí, 1237, o el equivalente a un edificio de 70 plantas.

Desde la cima es posible ver una panorámica de la provincia de Krabi, incluyendo imponentes vistas de los karsts o formaciones de piedra típicos de la región.

Vistas desde el Templo de la Cueva del Tigre, Krabi
Vistas desde el Templo de la Cueva del Tigre, Krabi

Cuando paseé en una barca de bambú cerca de Chiang Mai

La zona que rodea la ciudad de Chiang Mai es conocida por su naturaleza. Frondosas montañas forradas de bosques tropicales son el hogar de multitud de animales y poblados de distintos grupos autóctonos.

Uno de los tours más populares que se pueden hacer en la zona incluyen un día de trekking, paseos en elefante y la visita a un poblado, así como un paseo en balsa de bambú por uno de los ríos.

Slow rafting en balsa de bambú
Slow rafting en balsa de bambú

Se trata de una actividad conocida como «bamboo rafting» y se realiza en una sencilla barca artesanal.

Pude disfrutar de este día de contacto con la naturaleza gracias a los amigos de Tours en Tailandia.

Cuando viví libremente en dos ruedas en Sukhothai

Además de la antigua ciudad de Ayutthaya, mi viaje comprendió visitas a dos parques históricos similares. El Sukhothai Historical Park y el Si Satchanalai Historical Park.

El primero contiene las ruinas de la antigua ciudad capital del reino de Sukhothai, uno de los reinos tailandeses más poderosos e importantes desde el siglo XIII hasta el siglo XV, cuando fue sometido e incorporado dentro de Ayutthaya. A diferencia de las ruinas que pueden encontrarse en Ayutthaya, las de Sukhothai conservan aún las imagenes de Buda entre los escombros de sus templos.

Sukhothai Historical Park
Sukhothai Historical Park

Unos 50 kilómetros al norte, se encuentra Si Satchanalai, segunda ciudad del reino de Sukhothai, que también tiene un parque histórico repleto de interesantes ruinas de templos budistas.

Se podría decir que los templos de Si Satchanalai se encuentran en mejor estado de conservación y reciben una centésima parte del turismo que recibe Sukhothai, por lo que es, por lo general, una visita más agradable.

Si Satchanalai
Si Satchanalai

Para desplazarme entre ambos parques históricos alquilé una pequeña moto en mi guest house. A pesar de perderme dos veces y de tener que repostar gasolina en sitios muy poco ortodoxos, el simple hecho de moverme a mi aire consiguió que este sea uno de los mejores momentos del viaje.

Moto de alquiler
Moto de alquiler

Cuando contemplé el Templo del Buda Reclinado

Es sin duda una de las atracciones imperdibles de Bangkok. El Wat Pho o Templo del Buda Reclinado se llama oficialmente Wat Phra Chettuphon Wimon Mangkhlaram Ratchaworamahawihan y es uno de los templos más sagrados de Bangkok y de los sitios más atmosféricos de la ciudad.

Wat Pho (Templo del Buda Reclinado)
Wat Pho (Templo del Buda Reclinado)

Se encuentra junto al río y al Palacio Real, en la zona monumental de la capital tailandesa. Además del templo en sí, el complejo del Wat Pho incluye el monasterio más importante del país. El área total del complejo es de unos 80.000 metros cuadrados.

Sin duda la atracción más famosa del Wat Pho es su imagen del Buda acostado, que con sus 49 metros de largo, es una de las más grandes del país.

Buda Reclinado Wat Pho
Buda Reclinado Wat Pho

Cuando degusté la comida callejera de Tailandia

Para nadie es un secreto, me encanta comer. Pero cuando mezclas una de las gastronomías más fascinantes y ricas del mundo con una de las tradiciones de comida callejera más arraigadas y precios de risa, obtienes un Cicerone que no parará de comer en todo el día.

Comida tailandesa
Comida tailandesa

Cuando estrené mi GoPro haciendo snorkel en la región de Krabi

Además de atardeceres espectaculares y un envidiable tono bronceado, Krabi me obsequió algunas de las experiencias más divertidas del viaje. Durante mis excursiones a las siete islas y a Ko Hong (pronúnciese cojong) pude por fin estrenar mi cámara GoPro, con la que hice algunos vídeos acuáticos y no tanto, además de muchas fotos.

Snorkeling en Krabi
Snorkeling en Krabi

Cuando disfruté del Festival de la Cultura de Ayutthaya

Fue toda una sorpresa, una maravillosa sorpresa.

Durante mi visita, se celebraba en Ayutthaya el Festival de la Cultura, con actuaciones musicales y de danza, además de una gran feria gastronómica que se instalaba en el parque histórico de la ciudad.

Bailarinas tailandesas
Bailarinas tailandesas

Sin duda la guinda del pastel fue la obra de teatro que representaba el ascenso y caída de la ciudad a manos de los birmanos, una obra épica en la que se incluía, además de música y teatro, piruetas, pirotecnia y elefantes.

Festival de la Cultura de Ayutthaya
Festival de la Cultura de Ayutthaya

No te lo pierdas: Si estás buscando alojamiento en la capital tailandesa, no dejes de visitar el post con las mejores zonas donde alojarse en Bangkok.

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xixerone
Fundador de xixerone.com. Amante de los viajes y los gatos.