Cala-Alicante

Alicante es una de las provincias españolas más turísticas. No en vano, la llamada Costa Blanca cuenta con un agradable clima mediterráneo, una excelente gastronomía, en cuyo menú destaca la paella, y una larga lista de playas de ensueño. Por ello, es el destino elegido por muchos para disfrutar de unas relajadas vacaciones.

Los 218 kilómetros de costa que tiene Alicante la convierten en un destino muy preciado por los bañistas y veraneantes. Además, tal y como recomienda el blog de Hertz, la ruta por la costa alicantina ofrece hermosas vistas donde disfrutar de la gastronomía típica de la zona. Una costa repletas de numerosas playas de aguas tranquilas y transparentes que podemos encontrar más apartadas de la multitud.

Es el caso de La Cala, en Denia. Se trata de una playa virgen que en su mayor parte es de rocas. Sus aguas cristalinas son todo un atractivo para los aficionados al buceo y además cuenta con otro atractivo: su proximidad al Parque Natural del Montgó. Desde esta tranquila playa, hay unas excelentes vistas de este impresionante macizo.

Otra cala con encanto es la de la playa Granadella, en Jávea. Eso sí, no es de arena, sino de grava  y piedras, lo que le da cierto aspecto rústico. Es una playa pequeña, de 200 metros de longitud, y rodeada de pinos. Cuenta con bandera azul y aguas trasparentes, ideales también para el submarinismo. No obstante, cada vez es más popular y se está masificando.

Y siguiendo con playas tranquilas, en la localidad de Altea se cuenta con La Solsida, una playa virgen de bolos y roca ideal para baños relajantes. Para acceder hasta ella hay que caminar, ya que es necesario bajar unas escalinatas que nos acercan a la orilla. También para aventureros es La Caleta, en Villajoyosa. Se trata de una playa que no tiene acceso directo, sino que hay que coger un sendero y andar un poco hasta poder tumbarse en la arena y tomar el sol.  La caminata, en este caso, vale la pena.

Quienes vayan en familia a la playa, con niños pequeños, pueden visitar la Playa Lisa, en Santa Pola. Sus aguas tranquilas apenas cubren y casi nunca hay oleaje, de manera que los más pequeños pueden bañarse sin peligro. Tiene, además, mucha vida, pues cuenta con más de un centenar de restaurantes, cafeterías, tiendas, discotecas…

Y a quienes les gusten las grandes playas, ajetreadas y repletas de chiringuitos, su sitio está en Benidorm, en la playa de Levante. Sus aguas tienen un tono verde esmeralda y está catalogada como una de las mejores playas de Europa. Eso sí, es necesario madrugar para conseguir un hueco donde plantar la sombrilla y extender la toalla. Es, quizás, la playa más concurrida de la costa alicantina y donde por la noche, la fiesta nunca termina.

Estas son solo seis de las cientos de playas que ofrece la Costa Blanca. Calas pequeñas y paradisiacas, aguas cristalinas para bucear, playas familiares o kilómetros de arena y bañistas donde perderse…  Sobran los motivos para recorrer Alicante y buscar la playa que más se adapte a lo que buscamos. ¿Cuál nos recomiendas tú?

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Fundador de xixerone.com. Amante de los viajes y los gatos.