¡Hola! Soy Arnau, de viajaresdescubrir.com. Me apasiona la naturaleza, la fotografía y viajar, y estoy encantado de poder pasarme por Xixerone para poder hablar de uno de los destinos europeos que más me ha sorprendido: Eslovenia. ¿Me acompañas?
15 Lugares que ver en Eslovenia
Eslovenia es uno de los destinos europeos que más sorprende. Su naturaleza desbordante, las facilidades para los viajeros y sus precios económicos han situado a este país como uno de los destinos tops para viajar en Europa.
Es un destino ideal para los amantes de los paisajes, el senderismo y la tranquilidad. Porque en Eslovenia no hay masificación turística, y es posible descubrir rincones impresionantes prácticamente solo. Aquí te dejo los que no puedes dejar de visitar.
1- Gargantas de Tolmin
El pequeño pueblo de Tolmin, de 13.000 habitantes y centro administrativo, económico y cultural del valle del río Soca, es un punto de partida ideal para conocer la naturaleza del sur del Parque Nacional del Triglav, la joya de Eslovenia.
A pocos minutos del pueblo, las Gargantas de Tolmin son el atractivo principal de la zona. Un sendero circular recorre el cañón y permite admirar las aguas azul turquesa de los ríos Tolminka y Zadlascica. El paisaje dibujado por el agua y las rocas, fruto de la erosión de millones de años, es de los más impresionantes que se pueden ver en Eslovenia.
Cerca de Tolmin hay otras excursiones maravillosas para disfrutar del paisaje del Valle del Río Soca: subir hasta el Lago Krn (el lago alpino más alto de Eslovenia), caminar hasta la cascada Beri o ascender hasta el Castillo de Tolmin.
2- Las Cascadas del Valle del Río Soca
El Valle del Río Soca, rodeado por las escarpadas montañas de los Alpes Julianos y atravesado por las aguas turquesas del río Soca, es un imprescindible que ver en Eslovenia. Cada rincón de este valle tiene un encanto especial, pero sin lugar a dudas sus cascadas son de las más bonitas del país.
Las tres cascadas más famosas del valle son la cascada Kozjak, la cascada Boka y las cascadas Fraterica.
3 – El pueblo Kranjska Gora y su entorno
Kranjska Gora es el pueblo ideal para descubrir las montañas de Eslovenia. Para llegar a este pequeño pueblo desde el sur, hay que conducir por el impresionante puerto de Vršic, el puerto de montaña más alto de Eslovenia. La vista panorámica desde allí es perfecta para admirar los picos verticales del Parque Nacional Triglav.
En el pueblo, es un lujo pasear rodeado de los Alpes Julianos y acercarse al tranquilo Lago Jasna. Además para los amantes de los dulces, hay dos pastelerías bastante famosas: la pastelería Charlie Chaplin y la Slascicarna Kala.
Pero lo mejor de Kranjska Gora es su entorno. Hay una gran variedad de excursiones. Y en este listado de los rincones que ver en Eslovenia no pueden faltar los tres más famosos: la Reserva Natural Zelenci (se puede hacer una pequeña excursión hasta un lago), las Cascadas Matuljec (una excursión de unos 8 kilómetros permite ver 3 saltos de agua) y la cascada Pericknic (en solo 20 minutos se puede llegar a la base de la cascada, donde es posible andar por detrás del agua).
4 – El Lago Bled y las Gargantas de Vintgar
No podía faltar en este listado el lugar más famoso de Eslovenia: el Lago Bled. Este lago es uno de los rincones más mágicos de Europa. Sus aguas azules y cristalinas, su isla central y su castillo se conjugan a la perfección, creando una atmósfera única y cautivadora.
Para disfrutar del Lago Bled se pueden hacer infinidad de actividades: pasear por las pasarelas alrededor del lago, navegar hasta la isla central, subir a las colinas Osojnica o Velika Osojnica para disfrutar de la salida del sol o adentrarse en el interior del Castillo de Bled, una de las muchas atracciones de esta pintoresca ciudad.
Además cerca de este lago se esconden las elegantes Gargantas de Vintgar. Este cañón de 1,6 kilómetros de longitud es uno de los lugares más bellos que ver en Eslovenia.
5 – Disfrutar de alguna excursión en el interior del Parque Nacional Triglav
La tradición senderista está muy arraigada en Eslovenia. Hay infinidad de rutas a lo largo de las montañas agrestes del país y, especialmente, en el Parque Nacional Triglav. La mayoría de ellas se pueden completar en un único día, pero también hay rutas de varios días, que permiten adentrarse en las zonas menos accesibles de las montañas eslovenas.
Una de las excursiones más sorprendentes, aunque un poco exigente físicamente, es la ruta que sube hasta el Valle de los 7 Lagos. Un valle escondido entre los picos más altos del parque nacional y donde hay varios refugios para pasar la noche.
6 – El Lago Bohinj
El lago más grande de Eslovenia es uno de los imprescindibles que ver en Eslovenia. El Lago Bohinj es un destino ideal para disfrutar de la tranquilidad y los paisajes de los Alpes Julianos.
Además de poder navegar o nadar en el lago, se puede subir en teleférico hasta la cima del Mont Vogel o hacer una sencilla excursión hasta la cascada Savika.
7 – Velika Planina
Velika Planina es el pueblo de pastores más grande de Europa. Subir hasta estos prados alpinos es muy sencillo: se puede subir en teleférico y telesilla. Una vez arriba, pasear entre las tradicionales casas de madera, donde todavía viven los pastores durante el verano, es como hacer un viaje en el tiempo.
8 – La ciudad de Kamnik
La ciudad medieval de Kamnik, es ideal para pasar una tarde tranquila paseando entre sus calles empedradas. Desde la calle de Sutna se puede ir descubriendo el centro de la ciudad, donde casi siempre hay un mercado de productos locales. Los edificios más destacados son el Monasterio Franciscano, la Iglesia de San Jacobo, el Castillo Pequeño y el Castillo Viejo.
Cerca de Kamnik se puede cenar en el Gostilna Mili Vrh. Este restaurante forma parte del programa Taste Kamnik. que tiene el objetivo de mostrar la gastronomía local de la zona a los turistas. Se trata de un local económico pero donde se pueden probar platos deliciosos y 100 % caseros.
9 – El Valle Logarska Dolina
El Valle Logarska Dolina, situado en el norte de Eslovenia, es un valle glaciar donde seguir disfrutando de la montaña y los paisajes de este país. Se trata de un destino todavía poco conocido, aunque su popularidad va en aumento.
Si el día acompaña, lo mejor es aparcar el coche y disfrutar de alguno de los senderos que recorren el valle. El más sencillo es el Natural Science and Ethnography Trail (NSET), un camino de 7 kilómetros que avanza por un bosque hasta llegar a la cascada Rinka. Para los más aventureros también se puede subir hasta el Mt. Okrešelj o hacer una excursión de dos días hasta el Monte Planjava.
10 – Slovenian Hills
La región de los Slovenian Hills o Slovenske Gorice es la zona más pintoresca de Eslovenia. Conducir entre los viñedos y las colinas de esta región rural es maravilloso. No hace falta tener una ruta predefinida, lo mejor es improvisar entre las carreteras secundarias que atraviesan pequeños pueblos y se acercan a algunos lagos, como el lago Perniško.
Los amantes de la fotografía no os podéis perder un amanecer desde la torre de vigilancia cercana al pueblo de Zavrh. La combinación de la niebla y las luces anaranjadas del inicio del día sobre las colinas de los Slovenian Hills crean una atmósfera muy fotogénica.
11 – Maribor y Ptuj
Inmersas entre los viñedos de los Slovenian Hills, hay dos ciudades que hay que ver en Eslovenia: Maribor y Ptuj. Estas dos ciudades medievales son perfectas para recorrer a pie.
La ciudad de Maribor, Capital Europea de la Cultura en 2012, está edificada alrededor de un castillo medieval. A parte del castillo y la plaza principal, también hay que visitar la Iglesia Franciscana, la Plaza Glavni, la Sinagoga y la Bodni Stolp (una torre de agua al lado del río Drava).
La ciudad de Ptuj, conocida como la ciudad más antigua de Eslovenia, tiene un encanto muy especial. Empezar la visita desde el Castillo de Ptuj es perfecto para hacerse una idea de la ciudad, gracias a la gran vista panorámica que se tiene desde el castillo. Después, un agradable paseo te llevará hasta el centro de la pequeña ciudad.
12- Markovec: territorio osero
Los bosques de Eslovenia son unos de los últimos refugios para el oso pardo europeo. Y aunque en algunas excursiones por el país se pueden encontrar indicios de su presencia, es muy difícil poderlos avistar. Pero para los amantes de la naturaleza, en Markovec existen opciones reales de ver osos en libertad.
Cerca del pueblo, escondidos en el bosque, hay unos hides privados desde donde se pueden ver y fotografiar osos pardos. Son animales salvajes, por lo que no siempre hay suerte, pero es sin duda el mejor lugar para intentar ver estos impresionantes animales.
13- Ljubljana
La capital de Eslovenia, Ljubljana, es uno de los tops del país. Esta ciudad sigue conservando un ambiente de pueblo muy agradable, y es perfecta para conocerla a pie durante un día.
El castillo es un buen punto de inicio (es gratuito aparcar). Desde allí se puede llegar al centro en un cuarto de hora. Lo mejor es dejarse perder entre las calles principales y callejuelas de Ljubljana, pero asegúrate de pasar por el Puente de los Dragones, el Puente Triple, la Catedral de San Nicolás y la Plaza Mestni.
Para terminar la visita a la ciudad, también es muy agradable pasear por el parque Tivoli, el pulmón verde de la ciudad.
14- Castillo de Predjam
El Castillo de Predjam es una de las construcciones que ver en Eslovenia más impresionantes. Construido en una pared rocosa de más de 120 metros de altura, este castillo se encuentra en el interior de una cueva. ¡Una maravilla arquitectónica!
Las vistas más impresionantes del castillo son las que se tienen desde el exterior. Pero también es interesante adentrarse en su interior (la entrada cuesta unos 15 euros). Se puede pasear por todas las salas del histórico castillo, construido hace más de 800 años.
15- Las Cuevas del Sur de Eslovenia
En la parte sur de Eslovenia, desde Ljubljana hasta la costa, hay un gran número de formaciones kársticas. Preciosas cuevas y cavidades creadas por la erosión de los ríos subterráneos a lo largo de millones de años. Es increíble pensar que el azar y el paso de los años son los responsables de lugares tan maravillosos como las dos cuevas más famosas del país: las Cuevas de Postojna y las Cuevas de Škocjan.
Si se tiene tiempo, lo mejor es visitar las dos cuevas ya que son dos visitas complementarias. Las Cuevas de Postojna son más turísticas y se accede a su interior en un recorrido en tren de 4 kilómetros. La cueva tiene muchas galerías con estalactitas y estalagmitas extraordinarias. En cambio las Cuevas de Škocjan, consideradas como uno de los fenómenos subterráneos más importantes del planeta, tienen una gran galería principal por donde pasa el río Reka y se realiza un recorrido impresionante a través de puentes y muchas escaleras.
Como ves, Eslovenia tiene muchísimas cosas para ver. Es un país pequeño, pero es un destinazo. Perfecto para disfrutar de un viaje de entre 10 y 15 días. Sobre todo si te gusta la naturaleza, la tranquilidad y las ciudades pequeñas pero con encanto, este país no te defraudará. Yo ya estoy pensando en visitarlo de nuevo…
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