En mi última escapada a Edimburgo decidí darle una visita relámpago a las Highland Escocesas.

Para definir las Highland utilizaré una analogía de las del cole: las Highlands son a Escocia lo que Andalucía es a España. No, no hay nazarenos y no se bailan sevillanas. A lo que me refiero es que las Highland son la esencia de al menos el ochenta porciento de los clichés escoceses, enumero algunos:

-William Wallace.

-Los Kilts.

-Los bailes tradicionales escoceses o flings (véase vídeo)

-El haggis.

-Las omnipresentes ovejas.

-Los perros West Highland Terriers o westies.

Sin embargo, el cliché que nos atañe en este post es nada más y nada menos que el del Lago Ness y su monstruo más famoso, Nessie.

Como la escapada era corta decidi hacerla con un tour organizado que partía desde la capital de las Highlands, Inverness, una ciudad pequeña y apacible que si bien carece de edificios emblemáticos o de la belleza de Edimburgo, es un lugar agradable para dar un paseo.

La ciudad está dividida es dos por el cauce del río Ness, de hecho, la palabra Inverness significa “En la boca del Ness” en gaélico antiguo. La zona de compras, el castillo y las estaciones de tren y buses se encuentran en la parte este, por lo que es la parte en la que pasé más tiempo.

El Castillo de Inverness es una fortaleza más bien pequeña y de estilo romántico construido junto al río. Justo en frente hay un restaurante de tapas muy bueno y que está bien de precio. En caso de que esta última frase os parezca sospechosa: sí, recorrí 2.000 kilómetros desde España para acabar comiendo tapas en la punta de Escocia, lo reconozco, pero es que a las 4 de la tarde no te sirven comida en ningún sitio autóctono, ya que casi es la hora de cenar para cualquier británico que se precie.

Volviendo al tema, en Inverness pasé una noche en el hotel Ramada Encore Inverness, (desde 60€ en eDreams), El hotel está muy bien ubicado, en pleno centro de la ciudad y literalmente a un minuto de la estación de buses desde la que parte el tour.

Los tours son muy fáciles de contratar una vez en el hotel. Hay distintos operadores y tipos de cruceros que pueden incluir visitas guiadas al castillo de Urquhart, desayuno, comida, etc. En mi caso el elegido fue el que opera la compañía Jacobite Tours.

Todos parten de la estación de autobuses de Inverness, con una parada cerca del río y te llevan al embarcadero mientras te explican la historia de Inverness, del lago y del Canal de Caledonia.

El crucero del Lago Ness

Una vez en el mini-puerto te suben al barco y das una vuelta de un par de horas por el lago mientras te explican los edificios de los alrededores, historias curiosas y las características del lago, el monstruo y el canal.

Es muy recomendable llevar ropa de abrigo y chubasquero ya que el tiempo en el lago (y en toda Escocia) puede ser impredecible. Durante mi crucero llovió buena parte del trayecto, pero os digo que valió la pena.

Normalmente huyo de los clichés… pero este hay que vivirlo, el paisaje es espectacular, con las montañas, las brumas, el negro del agua; es indescriptible.

Ah, por cierto, no vi al monstruo… supongo que tendré que volver otro día para conocer a Nessie.

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