probar turismo

Al viajar, siempre me he inclinado por más o menos el mismo tipo de turismo, uno en el que mi personalidad introvertida y poco deportista se mantenga cómoda.

El conocer la cultura e historia de los lugares a través de sus museos, calles y gente con la plena seguridad de que en la noche me espera una cama en la habitación de un hotel decente, me ha parecido mucho más atractivo que salir mochila a cuestas a explorar el mundo como venga. Salgo siempre de casa con billetes en mano y un itinerario en la cabeza, que a pesar de que suele ser bastante flexible, trato de cumplirlo a cabalidad.

Sin embargo, últimamente (y sobre todo después de mi operación) he estado reevaluando muchas cosas en mi vida, planteándome nuevos retos y entre ellos está el romper los esquemas con los que había concebido mis viajes hasta ahora.

Y aquí están: 5 tipos de turismo que nunca he explorado pero que ahora, en este pequeño abismo que me separa de cumplir 30 años, me gustaría hacer.

Caravana

caravana

Viajar con la casa a cuestas definitivamente debe ser un gran desafío. No obstante, la sensación de independencia que proporciona este estilo de turismo me seduce profundamente porque además, viajando de esta manera me puedo quitar de encima las preocupaciones clásicas de viajero: dónde dormir, dónde comer, dónde descansar. Además, es posible acondicionar todo esto a mi propio estilo, lo cual me seduce aún más.

Afortunadamente existen ya plataformas online para el alquiler de autocaravanas como Campanda, que hacen todo el proceso mucho más fácil ya que puedes comparar entre diferentes modelos y escoger muchos destinos diferentes para vivir una aventura única.

Lo que sí es necesario es una buena documentación previa sobre rutas, peajes, controles, lugares para aparcar, etc. pero creo que todo esto enriquece la aventura. Eso sí, este tipo de viajes no es cien por ciento recomendable hacerlo solo… ¿Quién se anima a acompañarme?

Esquí

ski

Como ya dije anteriormente el turismo deportivo no es para nada uno de mis fuertes. Y menos cuando este deporte implica desplazarse a unas zonas exclusivas donde sólo hay montañas y nieve y donde todo (hospedaje, comida, equipos) es exorbitantemente caro. Pero como es un año nuevo y la idea es innovar, digamos que con el esquí / snowboarding podría hacer una excepción, sobre todo si el paquete incluye el hotel y forfait. A lo mejor el próximo post lo escribo esquiando desde la Sierra Nevada después de mi primera lección.

Crucero

crucero

Toda la vida he sido fanático de los hoteles y esta idea de ir en un barco que, en sí, es un hotel gigante por diferentes islas o destinos en cualquier parte del mundo, va ganando terreno cada vez más dentro de mí. Me estaré haciendo mayor.

Antes me parecía un recurso de familias acomodadas y perezosas, pero ahora lo estoy abordando como una experiencia que puede alimentar mi espíritu aventurero a la par que mantenerme mimado en el proceso. ¿Cómo negarme a eso?

Ecoturismo

eco

A diferencia de los otros tipos de turismo de los cuales ya tenía ideas preconcebidas (y no necesariamente positivas), el ecoturismo o turismo de aventura ecológico, siempre me ha interesado como una alternativa noble para quienes disfrutan de las actividades al aire libre con un impacto ambiental mínimo. Éste es uno de los tipos de turismo inexplorado (por mí) que definitivamente me veo haciendo, además de lo que representa éticamente, porque es una manera extraordinaria de conocer destinos naturales y mantenerme activo y en forma en el proceso. Mientras, también puedo descubrir opciones que para muchos viajeros son comunes, pero que para mí todavía son desconocidas, cómo dormir en una tienda de campaña, por ejemplo.

Barco

barco

Esta vez no me refiero exclusivamente al hecho de que un hotel flotante te lleve de isla en isla, con este apartado me refiero al todo: alquilar un velero e irme navegando por mares y océanos. No suena nada mal, ¿no? Puede que este estilo de turismo me lleve un poco más de preparación, puesto que mis conocimientos de navegación marina son más bien escasos, pero con un plan como el de surcar las aguas del Mediterráneo, por ejemplo, aprendo todo lo que sea necesario sobre babor y estribor. Pasaré el año entero ahorrando y estudiando, pero de que me voy en un barquito, ¡me voy!

2 Comments
 
  1. Jet Lag 6 febrero, 2016 at 6:58 pm Responder

    Hola,
    He trabajado a bordo de barcos de crucero durante muchos años, y creo que a veces esto puede ser unas vacaciones increíbles! La única cosa que es importante recordar es que usted deja en cada puerto por sólo unas pocas horas (normalmente de 8 horas) y esta vez, no es suficiente para descubrir adecuadamente el destino. Así que mi recomendación es hacer un crucero con el fin de disfrutar de la actividad a bordo, piscinas, bebidas, servicio y así sucesivamente. Si quieres descubrir realmente un destino, es mejor evitar el crucero.

  2. Arol 2 febrero, 2016 at 2:54 pm Responder

    Me apunto a la opción del barco!! :D

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