Breve historia de Madrid

Los terrenos de la ciudad habían sido ocupados por multitud de pequeñas poblaciones desde la prehistoria, las cuales bautizaron a la ciudad con su nombre actual. Madrid no fue una ciudad históricamente importante, hasta el año 1561, cuando España fue consolidada como un país y se eligió esta ciudad como la capital.

Madrid ha sufrido cambios y transformaciones a través de toda su historia, principalmente llevados a cabo por los múltiples gobernantes y reyes que gobernaron la ciudad. Durante la reconquista de Hispania, Alfonso VI conquisto Madrid para incorporarla al reino de Castilla, ordenando en el proceso, la purificación de la mezquita convirtiéndola en una iglesia católica consagrada a la Virgen de Almudena, la cual hoy en día es la patrona de la ciudad.

Madrid fue consolidándose como villa castellana, y debido a su ubicación estratégica, la popularidad de la ciudad para las Cortes Castellanas aumentó. Fue Carlos I de España y Quinto de Alemania y bajo el linaje de los Hasburgo, quien unificaría todos los reinos peninsulares en el Reino de España y fue su heredero Felipe II quien traslado toda la Corte Imperial a Madrid en el año 1561. Es en ese entonces, cuando la ciudad comienza a crecer demográficamente, y nuevos edificios son construidos para albergar las sedes de instituciones importantes.

Felipe III, hijo de Felipe II y en su intento de mantener la supremacía de Madrid sobre Toledo y Valladolid, llevo a cabo la orden de construcción de diferentes obras, hoy en día emblemáticas de la ciudad, como la Plaza Mayor y el Parque del Retiro.

En 1700, la corona española paso a Felipe V de Borbón, quien fomento el desarrollo cultural de la ciudad a través de la fundación de academias y organismos culturales, tales como la Real Academia Española y la Real Academia de la Historia.

En 1807, el tratado de Fontainebleau dio pie para que tropas francesas se instalaran en España, situación que se hizo insostenible en 1808 cuando estas intentaron trasladar de Madrid a los hijos del rey Carlos IV, desatándose una batalla que dio comienzo a la llamada Guerra de la Independencia Española.

A principios del Siglo XX, Madrid alcanzó el medio millón de habitantes, y, con una actividad económica y urbanística mayor, comenzó a desarrollarse, dando lugar a la creación de nuevos edificios, mercados y medios de transporte.

Durante la Guerra Civil española, la ciudad sufrió múltiples daños y pérdidas. Gracias a los esfuerzos de reconstrucción de la misma en los años 60, se logró recuperar el esplendor de la ciudad. Desde entonces y hasta hoy en día, el desarrollo tecnológico, ha permitido hacer de Madrid una de las capitales más bellas de Europa, haciéndola dueña de magníficos edificios, tanto clásicos como modernos.