Nunca pensé que me lo pasaría tan bien en un museo como este.

Se trata del museo Speelklok de Utrecht, Holanda. Un interesantísimo museo que se aloja en una antigua iglesia de la ciudad (que evidentemente ya no se usa para el culto).

Museo Speelklok

Museo Speelklok

No es una pinacoteca ni un museo de la ciencia. La colección del Speelklok está compuesta por relojes musicales, carrillones y organos ambulantes.

Vale, con esta descripción no parece que sea el lugar más excitante del planeta, pero lo cierto es que todos los organos, pianos y chismes varios del museo son totalmente funcionales y cada media hora hay un guía que te lleva por la exhibición explicándote cada uno de los artefactos y haciéndolos funcionar.

También existe una sección interactiva en la que grandes y pequeños pueden tocar y jugar con artefactos de madera y metal que imitan el interior de los carrillones, los organillos y los relojes de pared.

museo speelklok cajas musicales

Pero sin duda mi parte favorita es la de los organos itinerantes y de salón.

Teatrillo de autómatas

A finales del siglo XIX, los músicos itinerantes eran la atracción principal de las ferias y verbenas holandesas, donde acudían con sus teatrillos de autómatas a cuestas. Lo plano del terreno de los Países Bajos facilitaba el trabajo de transporte, por lo que esta tradición arraigó profundamente en la zona.

Aunque no todo era entretenimiento para las masas. También se creaban impresionantes órganos musicales para el uso y disfrute de la burguesía y la nobleza. Estos inmensos aparatos se instalaban en el salón de casa y proveían música para entretener a los invitados o amenizar fiestas y reuniones en una época en la que no existían los radiocassettes.

Todos sabemos que el tamaño de los órganos (músicales) importa, y en el caso de la burguesía holandesa de finales del XIX, cuanto más grande, más vistoso y más colorido, mejor.

Y es que los órganos y los autómatas eran un símbolo de estatus. Como un Ferrari, pero más entretenido de ver.

Con la llegada del siglo XX y la invención, entre otras cosas, de la radio, los inmensos órganos musicales, que ocupaban una cantidad de espacio considerable, fueron sustituidos por pequeños aparatos capaces de ofrecer música a todas horas. La edad de oro de los órganos se había acabado.

museo speelklok organo

Los que no fueron destruidos, acabaron en anticuarios u olvidados en el sótano de algún palacio.

En 1956 se organiza en Utrecht una exposición sobre relojes musicales y organos de feria, para la que se rescataron y restauraron numerosos artefactos musicales. Tuvo tanto éxito que se decidió establecer, de forma permanente, un museo especializado en relojes y otros artilugios musicales automatizados del siglo XIX y principios del XX.

En 1984 el museo Speelklok se trasladó a su ubicación actual en la iglesia medieval Buurkerk.

Y el resto es historia.

About the Author

My name is Luis Cicerone. When I was little, I would walk around the house with an atlas in my hand. My rainy Sundays were spent memorising maps and capitals. At fifteen I did my first solo trip and since then I travel whenever I can. I work in travel marketing. I love photography, movies and cat videos.

5 Comments
 
  1. Aniek Teulings 10 julio, 2013 at 8:46 am Responder

    Vivía 5 lados gusto al lado de esto museo y núnca fui…Que verguenza oír ahora que es bonito! Me encanta tu blog Luis!

    • Aniek Teulings 10 julio, 2013 at 8:47 am Responder

      (lados = años)

  2. Sonia - La Zapatilla 19 junio, 2013 at 8:44 am Responder

    He estado tres o cuatro veces en Utrecht pero nunca he visitado este museo, tomo nota para la próxima vez. Parece un museo muy curioso! :)

    Un saludo,
    Sonia.

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