Bratislava

Hace menos de año hice una ruta por Centroeuropa y pude visitar ciudades que desde siempre me habían llamado la atención, pero a las que, por diversos motivos, nunca había ido. Esta pequeña ruta incluía las ciudades de Viena, Praga, Dresde y Bratislava.

Probablemente por su reducido tamaño y la sensación de pueblo grande que evoca, repleto de callejuelas estrechas y casas antiguas, la capital eslovaca fue el lugar que más me gustó de todos los que visité en esta ruta.

Sin embargo, en mi visita a Bratislava no vi todo lo que había que ver en la ciudad. Por conflictos de tiempo y agenda no pude visitar la zona este ni ver la famosa Iglesia Azul.

Iglesia Azul Bratislava

Por este motivo, apenas tuve oportunidad de regresar a la ciudad (durante unas horas y camino de Budapest), lo primero que hice fue buscar la forma de andar hasta este icono de Bratislava y Eslovaquia entera (una réplica de la iglesia azul representa al Eslovaquia en el parque temático Mini-Europe de Bruselas).

Así que llegué a la estación de autobuses de Bratislava procedente del aeropuerto de Viena y empecé a caminar hacia la zona en la que sabía se encontraba la iglesia. Fue agradable volver a visitar esta ciudad que me encanta de forma inesperada, es como encontrarte con amigo que hace años no ves y darte cuenta de que no ha cambiado un ápice.

Después de preguntar y andar unos 20 minutos la encontré.

La Iglesia de Santa Elisabeth (Kostol svätej Alžbety), es un pequeño templo de confesión católica ubicado en la zona este de la ciudad. Se trata de un edificio de pequeñas dimensiones pero elegante arquitectura y un brillante color celeste que le ha otorgado el apodo de Iglesia Azul (Modrý kostolík).

Fachada Principal – Iglesia Azul

Se trata de un edificio de estilo art nouveau (que en Hungría y Eslovaquia recibe el nombre de Secessionist). está consagrado a Elisabeth de Hungría, hija de Andrés II y residente ilustre de Bratislava.

La iglesia, de una sola nave, fue construida entre 1907 y 1908. Las formas del movimiento secessionist dominan la estructura y la combinación de colores blanco, tierra y azul pastel le dan una gran sensación de serenidad y armonía.

La planta de la iglesia es ovalada, en el exterior se alza un campanario de 36.8 metros de altura. Los primeros planes incluían una cúpula rematando la techumbre, pero nunca fue construida. En su lugar se erigió una bóveda de cañón coronada por un techo a dos aguas y cubierto por azulejos decorativos.

Como curiosidad, en el momento de su construcción, la iglesia no era azul sino de tonos tostados y pastel.

El interior de la iglesia está profusamente decorado con retablos. En el altar de halla una ilustración de Santa Elisabeth dando limosna a los pobres.

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Información útil
  • Llegar a Bratislava: El aeropuerto de Bratislava está ubicado 9 kilómetros al noreste de la ciudad. Sin embargo, no tiene muchas conexiones con Europa Occidental. Lo mejor es volar a Viena y allí tomar uno de los frecuentes aurobuses que conectan el aeropuerto austríaco con la capital Eslovaca.
    Vueling ofrece conexiones directas entre Viena y Barcelona y Austrian Airways conecta Viena con Madrid y Barcelona.
  • Alojamiento recomendado: Yo me alojé en el Mercure Bratislava Centrum, un establecimiento de cuatro estrellas junto a la estación de trenes.
  • Más Alojamiento: Ver otros hoteles en Bratislava.
2 Comments
 
  1. sem 7 noviembre, 2012 at 12:21 am Responder

    Qué preciosidad!!!

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