Por algún motivo, de todos los sitios que iba a visitar en mi viaje a Castilla y León, Segovia era el lugar que más ilusión me hacía.

Se podría decir que la ciudad de Segovia tiene tres monumentos imperdibles: el Acueducto Romano, la Catedral y su castillo, el célebre Alcázar de Segovia.

El Alcázar de Segovia es una fortificación cuya historia se remonta ochocientos años, a la época en que la ciudad estaba bajo dominio musulmán.

Lo abrupto del peñasco sobre el que se erige, en la conjunción entre los ríos Eresma y Clamores, y lo robusto de sus muros de piedra lo convierten en uno de los puntos defensivos estratégicos para reyes moros y cristianos hasta bien entrado el siglo XIX.

Fortaleza musulmana, castillo defensivo, residencia real de los reyes de Castilla, escuela militar y museo-atracción turística son algunas de las funciones que ha desdempeñado el Alcázar a lo largo de los siglos.

Sin embargo, el castillo no siempre tuvo su esplendor actual.

En un primer momento, allá por el siglo XII, el impresionante castillo que vemos actualmente no era más que una estructura de madera a modo torre de defensa.

Con la reconquista de Segovia por parte de los cristianos en el siglo XIII, comienza la construcción del edificio de piedra que determinaría buena parte de la disposición actual del Alcázar.

Con los años, nuevas secciones y torres se fueron añadiendo a la fortaleza.

La última Gran reforma de la planta del edificio fue la construcción de la Torre Nueva o de Juan II, la parte más alta del complejo edificada en el extremo oeste del mismo.

Los empinados techos negros de pizarra se los debemos a Felipe II, quien los añadiría en el siglo XVI para darle al Alcázar un toque centroeuropeo.

Como dato curioso, el Alcázar de Segovia sirvió para inspirar el castillo de la Cenicienta de Walt Disney. Además, el parecido con la escuela de hechicería de la serie Harry Potter es también evidente.

Las mejores vistas del Alcázar de Segovia

Aunque tenemos vistas espectaculares del Alcázar desde casi cualquier punto de la ciudad. Las mejores vistas se obtienen desde la parte oeste, en pleno valle de los ríos Eresma y Clamores.

En esta zona se encuentra el Parque del Alcázar, y muy cerca hay una pequeña colina en la que se puede hacer senderismo.

Lo bueno de esta parte de la ciudad es que, al estar en “las afueras”, se encuentra prácticamente libre de turistas. Durante mi visita sólo pude apreciar algunos lugareños practicanto deporte o haciendo senderismo en familia.

La colina que da las más impresionantes vistas del Alcázar de Segovia discurre paralela al Camino de la Cuesta de Hoyos y es un paseo de apróximadamente 30 minutos. Se encuentra perfectamente señalizada y tanto la pendiente como el estado del camino hacen que sea una ruta de senderismo de dificultad baja-media.


 

 


6 Comments
 
  1. Nunilo 9 septiembre, 2011 at 1:49 pm Responder

    La verdad es que el Alcázar siempre me ha parecido impresionante, aunque tengo que decir que hace poco vi en una página bastante interesante un montón de castillos que también me llamaron mucho la atención y son realmente bonitos, os paso la dirección por si os interesa http://mipagina.1001consejos.com/profiles/blogs/8-incre-bles-castillos-de-espa-a aunque admito que el de Segovia es mi favorito y por cierto, muy buen artículo.

  2. xixerone 21 agosto, 2011 at 10:01 pm Responder

    @ Jose Luis y @ Adalberto, Muchas Gracias!@Victor si lo haces hazlo por la mañana o entrada la tarde… yo casi sufro una insolación!:)

  3. Adalberto 19 agosto, 2011 at 5:46 pm Responder

    Tiene mucho de mágico este lugar. Excelente recomendación

  4. Victor 19 agosto, 2011 at 3:43 pm Responder

    Sabía yo que tenía que haber algún lugar para poder tener estas vistas… Gracias por la indicación. A ver si me acerco un finde tempranito para pasear por allí.Un saludo!

  5. José Luis 19 agosto, 2011 at 10:49 am Responder

    Xixerone!! Parece un lugar mágico típico de un cuento!! Fotos espectaculares! Enhorabuena!

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